Aprendizaje ¿Dónde ponemos el foco?

Adrian 2“El aprendizaje corresponde al estudiante y no al enseñante”.

Malcom Knowles

El aprendizaje es un proceso dinámico que ocurre en cada etapa de nuestras vidas. A medida que avanzamos, cambiamos la forma en que aprendemos, así que las estrategias de enseñanza deben ajustarse a esos cambios.

En una experiencia de aprendizaje, cada participante ha de tener la oportunidad de escoger qué aprender y cómo hacerlo, de experimentar y observar su propio aprendizaje, haciéndose responsable del mismo. De esta manera, el foco del proceso de aprendizaje está puesto en él y no en nosotros los facilitadores.

Es importante recordar que los individuos, especialmente los adultos, aprenden por sus propias razones y no por las nuestras, por lo cual, las experiencias de aprendizaje deben considerar la independencia y autonomía de quienes participan en ellas,  en un entorno armónico e innovador, de aceptación y reconocimiento, que promueva la creatividad, la imaginación, la participación, la cooperación, la suspensión de supuestos, la búsqueda de sinergia, el diálogo y el respeto hacia el logro de objetivos comunes en un espacio en el cual los errores no sean considerados como amenazas sino como una fuente adicional de aprendizaje.

Quien aprende, procesa la información y construye nuevo conocimiento dentro de su propio marco de referencia y quiere que el aprendizaje se relacione con su propia experiencia de vida, que de importancia a sus ideas, opiniones e inquietudes, que sea relevante, que tenga importancia o sea necesario y que tenga impacto resonante en el tiempo. De esta manera, el proceso adquiere sentido y significado.

Para que este tipo de aprendizaje sea posible, el facilitador debe propiciar el surgimiento de dudas que promuevan el debate y permitan la reelaboración de ideas o su aplicación en contextos diferentes, para que el aprendiz pueda, a su propio ritmo y estilo, generar nuevo conocimiento y desarrollar nuevas habilidades.

Las experiencias que invitan a aprender son aquellas que favorecen la observación de detalles, el descubrimiento de aspectos ocultos, poco frecuentes, incoherentes, sorpresivos o excepcionales, que promuevan la discusión constructiva de las ideas y el análisis de un problema desde múltiples perspectivas, que conduzca a la reformulación de propuestas y a la búsqueda de soluciones consensuadas con aplicación inmediata en diferentes áreas.

Tales experiencias deben además, estar diseñadas de tal manera que el participante desafíe sus propias habilidades, que participe en actividades cooperativas con interés, agrado y atención, sintiéndose seguro y confiado. Ante estas condiciones, le es posible alejarse de pensamientos limitantes y barreras auto-impuestas, liberar todo su potencial creador y generar nuevo conocimiento y nuevas conductas.

La grandeza del aprendizaje está en que permite al ser humano integrar de manera constructiva su pensamiento, sus sentimientos y sus acciones.

http://www.adriancottin.com/

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