La espera que desespera

 

El valor espera; el miedo va a buscar. – José Bergamín

 

Cada día que pasa en esta espera, por un donante del corazón que tanto ansío, me demuestra que mi paciencia debe ser grande y mi esperanza aun mayor.

 

Existen tres listas de espera: La número 2, la número 1B y la 1A, siendo esta última la de mayor prioridad. Estoy en la Lista 1B, y he estado antes en la 1A.

 

La espera pueden ser dos, seis, nueve meses, un año o dos. Así de impreciso es. Depende de los donantes que haya.

 

Mi tipo de sangre “O” no ayuda porque es “rara” y tampoco el que sea yo una persona alta, pues obliga a recibir un corazón grande.

 

Debo estar tan mal que necesite el trasplante, y tan bien que pueda ser recipiente del trasplante. Parece una contradicción.

 

No quiero estar mal. De hecho hago todo para estar lo mejor posible. Cuido mi salud, para estar fuerte. Hago mis ejercicios de rehabilitación, como sanamente, descanso, tomo mis medicinas al pie de la letra, además mantengo mi ánimo arriba, para soportar la espera.

 

Lo que me queda es confiar en Dios y su infinita misericordia. Orar todo los días pidiendo que llegue mi turno pronto.

 

¿Qué puedes hacer para ayudarme? Rezar a Dios por mí, mantenerte en contacto conmigo para que sienta tu apoyo, apoyar mi campaña para la búsqueda de fondos para colaborar conmigo en los enormes costos de esta enfermedad. Eso es lo que siento que puedes hacer.

2 thoughts on “La espera que desespera

  1. Hola Adrian! te escribe Erika Aguirre, me formaste como facilitador hace al menos 12 años, estuve en el mismo grupo de Maru y Carlos Rosales, era uno de los facilitadores de Digitel, la menor tenia solo 23 añitos. Subo esta foto del recuerdo para que te diviertas un rato. Te mando un abrazo fuerte y quiero que sepas que mis oraciones estan contigo. Lo mejor para ti y para tu familia, mi cariño y respeto estan con ustedes. Estoy segura que pronto encontraras el mejor corazon para ti <3

  2. Estimado Adrian, contenta de leer nuevamente tus escritos, te confieso que estuve muy ansiosa ante la espera de este tu próximo escrito. Para saber que estas y con fe en Dios sigues al pie. Solo mi mente conectada en oración para pedirle a nuestro Dios por tu salud, por ese Gran Corazón que no sólo por tu estatura mereces sino por la gran persona que eres. Porque hay mucho por enseñar desde está experiencia que nuestro Dios puso en tu camino para permitirte crecer y transmitir ese aprendizaje a tantos otros que hoy te acompaña y te acompañarán en el futuro después de tu recuperacion. Segura que Dios ya hizo su pedido para su hijo Adrian Cottin y este se encuentra en camino para llegar en el momento perfecto de Dios. Mi estimado Adrian que Dios te bendiga a ti y los tuyos. Un abrazo. Duvraska

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