Quiero ser perfecto

Si quieres ser perfecto, anda, vende todo lo que tienes y reparte entre los pobres, y tendrás tesoro en los cielos; y ven, sígueme. Mateo 19.21
Durante casi toda mi vida, quise ser perfecto. Quise obtener las notas perfectas, estar con la gente perfecta, que cada cosa se hiciera a la perfección. Pensé en casarme con la mujer perfecta, y cuando me di cuenta que la mía no lo era, quise vivir el divorcio perfecto.
En cada momento busqué la perfección. Cantar, escribir, redactar, hablar, con perfección.
Quise hacer el negocio perfecto, vivir en ese lugar en que todo fuera perfecto. Tener la familia perfecta, ser el hijo, el padre, el hermano perfecto.
En fin, mi persecución de la perfección cubría cada ámbito de mi vida, y en aquello que no resultaba así, pues ni lo intentaba.
Ahora les puedo decir sin temor a equivocarme, que he sido perfecto: Un perfecto idiota. Egoísta, presumido, altanero, lleno de contradicciones. Nadie es perfecto, a menos de que entregue todo lo que tiene y siga los pasos de Jesús, nuestro Salvador. ¡Ese sí que es perfecto, de toda perfección!
Ahora que sé que ya no soy perfecto, pero que puedo ir hacia la perfección, si lo sigo a Él, me he liberado de esa pesada carga que ha significado, saberme incongruente entre lo que soy y lo que he querido ser.
La vida es mucho más fácil, cuando sé que no soy perfecto. Quienes me aman, no esperan que lo sea. Puedo equivocarme y no tengo que ocultarlo. No tengo que preocuparme por que la gente me vea y diga ¡Míralo, y que no se equivocaba!.
Sentía el corazón cargado de piedras, porque todo me demostraba que nada de lo que hacía, estaba “perfectamente” hecho. Pero además me doy cuenta que nadie estaba ahí, esperando, poniendo atención, a ver si lo que hacía, estaba o no como yo lo deseaba. Esperando para decirme: ¡Mira y que perfecto! Este lo que es, es un fraude, incluso siéndolo.
Una vida no bastará para ofrecerles disculpas, a quienes molesté e hice daño para exigirles lo que yo no era capaz de hacer.
Me siento mucho más libre y más poderoso ahora, que reconozco que no soy perfecto.

4 thoughts on “Quiero ser perfecto

  1. Sentirse más liviano cuando nos damos cuenta que nos hemos exigido se perfectos para nadie, es sentirnos no sólo más livianos sino nos hace sentirnos más cerca de nuestro Dios, de aquellos a quien amamos porque aquellos que nos aman con una fuerza parecida a nuestro Dios nos aman sin condiciones ni perfecciones. Solo nos aman…lindo reconocimiento y grandioso sentimiento te unirá desde aquí en adelante con aquellos con quienes te disculpas. Un abrazo y al pendiente de tu recuperación y pidiéndole a Dios por tu salud y tu crecimiento espiritual. Abrazos Duvraska

  2. Que cierto todo lo que comentas! en realidad yo pienso que somos ya seres perfectos en muchos sentidos (por ejemplo nuestro cuerpo es una maravilla) y que el desorden empieza cuando el ego es el que quiere controlar a través de esa perfección sobre los demás. En efecto nos volvemos altaneros y creemos que el mundo no nos merece. Es una gran carga! Yo he aprendido que tampoco son competencias con los demás para saber quien es mejor. Todo esto indica lo que hace el ego cuando le dejamos el timón: nos compara con otros y nos incita a superarlos al precio que sea. Y nada de esto vale la pena. La vida de la otra persona nada puede compararse con la de uno.Dios te bendiga!

  3. Gracias, gracias, gracias, estas palabras son liberadoras, y para mí, hoy son perfectas. Porque también cuando buscamos la perfección, buscamos ser mejor, y tu has sido así; hacer lo mejor es honrar la capacidad de crecer, de aprender, y esa sr Adrián es tu marca personal, aprende, aprende, aprende siempre…es no conformarnos, es estirarnos, es trascender. No para cubrir las expectativas de otros sino para dejar huella. ¿Qué sería de este mundo si no hubiera personas que buscan crecer más y mejor, dar más y mejor?, y tu mi querido Adrián, has sido ese, ese que siembra la espinita para dar lo mejor que hay en cada uno. No somos seres perfectos, pero si perfeccionables. Te quiero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*